El Hombre Ideal

“Todos los hombres durante un minuto son Dios”

N. Kazantzakis

He recibido un correo donde un grupo de amigas que viven en San Sebastián decidieron escribirme después de leer uno de mis artículos titulado “El Precio de una Mujer” me cuentan que durante una tertulia surgió el tema del llamado “hombre ideal” caballero añorado desde que el amor comienza a dibujar un bosquejo de nuestras primeras fantasías, amante apasionado que tiene un alto porciento de química y afinidad con el que desde siempre, hemos soñado.

Lo que pudo ser una charla en una tarde de lluvia bajo los efectos de un espumeante café con olor a canela y ron, pasó a ser una atractiva agenda en la que cada una de las participantes comenzó a escribir las condiciones indispensables que requiere el codiciado galán para llegar a conquistar el corazón de mujeres que han vivido lo suficiente como para saber delimitar el amor más allá del sentimiento confuso que se siente en la adolescencia. Hablamos ahora del amor gentil que florece en el alma con más años, ese ejercicio de exploración entre dos personas marcado por un sentimiento de atracción recíproca al que Enrique Rojas llama “enamorarse”

Mi rol en este caso no es el de una participante activa, sino que se me otorgó la responsabilidad por oficio de escribir, resumir a mí entender las cualidades del hombre con el que cada una de nosotras ha deseado compartir una noche de esas en que el corazón reclama con urgencia un simple abrazo, así que aquí tienen mi respuesta:

El hombre ideal no puede ser visto a nuestra imagen y semejanza, por lo que sus atributos físicos no cuentan ya que de nada aporta que sea alto o bajito, flaco o gordito, musculoso o con grasa abdominal pues lo ideal no siempre se ve a primera vista. Sin importar una numeración en centímetros o pulgadas es gigante por naturaleza propia, ha ido creciendo con cada asignatura aprobada a lo largo de toda su existencia sin alardear de ninguna de ellas, es a eso a lo que se le llama experiencia.

El color de su cabello puede flexibilizarse al punto de concluir que da lo mismo que tenga mucho o poco pelo en la cabeza; en cambio sí hay que tomar como requisito indispensable que sus ojos brillen como estrellas y sus labios estén cargados de besos aún pendientes de dar, que habite en su sonrisa la sorpresa de robarle a la vida cualquier segundo de felicidad.

El color de su piel se puede resumir en la habilidad que tenga para colorear, es imposible aceptar a aquel que no sepa pintar nuestros días de mañana, si no sabe hacerlo no sabe soñar.

Sus manos tienen que ser lo suficientemente grandes para sostener en ellas un suspiro, acariciar la noche y deslizarse con ternura por nuestro cuello, por eso requiere de dedos capaces de transmitir sensibilidad.

La profesión del hombre ideal se puede resumir en la habilidad que posea para saber exactamente lo que desea y su inteligencia en no perder el norte en su vida, pues quien no sabe lo que quiere casi nunca sabe hacia dónde va.

Partiendo que lo mejor en la vida casi siempre es gratis, su status económico se simplifica en  acompañarnos a ver una puesta de sol y en la facultad de regalar una flor silvestre, de esas que desafían la hierba para brindar su esplendor. No se aferra a su billetera como si de ella dependiera la paz del mundo pues aprendió que la felicidad no se compra, por ello es generoso a la hora de pagar. Eso sí, es importante que pueda apostar por la magia que encierra la madrugada y que sea capaz de despertarnos para amarnos cuando hay un claro de luna llena reflejándose en el mar.

El hombre ideal es aquel que es capaz de detener nuestro mundo con pocas palabras, su voz es la que deseamos escuchar al comenzar cada día y la última antes de irnos a la cama. Su piel nos hace vibrar con un simple roce, haciéndonos capaz de recordar su olor así estemos en medio de una clase de aromaterápia.

Ese hombre conoce la soledad como cada una de nosotras, pues en determinado momento la convirtió en su cómplice sin aferrarse a ella como a una tabla de salvación por lo que no siente temor de volver a compartir ni mucho menos de “complicarse” la vida, por eso es bienvenida la mujer que decida acompañarlo pues sabe que en el amor está el conjuro que garantiza la mágica longevidad.

No cree en frustraciones, ni lleva la cuenta de sus fracasos, no le importan las estadísticas de divorcio; la palabra compromiso no le produce arritmia, ni se le entrecorta la respiración cuando ve una novia en la portada de una revista; ninguna de las mujeres que han pasado por su vida le ha arrebatado la luz a su sonrisa porque le sobra corazón para amar.

Es gentil con esa gentileza libre de aspavientos, es romántico sin necesidad de vivir recitando poemas ni encender velas a las diez de la mañana, confía en los sueños de la misma forma que en el destino, es masculino y espiritual sabiendo que ambas cualidades no son incompatibles por eso regala rosas sin importarle el qué dirán.

Su signo zodiacal no cuenta ni lo que vaticina el horóscopo chino, no sale corriendo ante una declaración de amor pues la considera ante todo una bendición, sabe susurrar al oído palabras de amor con la misma naturalidad con que abre la puerta de un auto, nos cede el paso o nos carga una compra.

Nos protege como un fiel pero no posesivo guardián, nos da espacio para poder echarlo de menos y sentir la falta que nos hace. No le teme a una mujer que piensa, no ve en ella una rival sino una estratega que lo ayudará a trazar logísticas maniobras de guerra que le facilitarán el triunfo en cada proyecto; funciona mejor cuando su retaguardia está cubierta de esa especie de amor que es sobre todo fuerza, empuje, apoyo y motivación personal.

Vive cada experiencia como una ilimitada promesa de felicidad que produce paz y alegría, convierte en una fiesta el arte de seducir y ser seducido, por lo que con entusiasmo forma parte de ese juego de atrayente fascinación multicolor, diversión desafiante y placentera donde hay cierta pasión por el riesgo sin importar el peligro.

No se regodea en el dolor o la incomprensión. No conoce de pesares ni le presta importancia a la desilusión; nunca ha sufrido de los cólicos que provoca el resentimiento, se burla de los frívolos fantasmas que han pasado por su casa, por eso no habla de las mujeres que alguna vez estuvieron en su vida.

Una de sus mejores cualidades es saber que el orgullo no se compromete al pedir perdón por lo que no vive de egocentrismo. Sus ojos no desperdician la sensualidad de una mujer ni sufre de efectos secundarios por los amores de una noche que traen sentimientos compartidos.

El hombre ideal no se detiene ante los retos ni se rodea de continuas “obligaciones” para no pensar, reconoce el paso del tiempo y se vanagloria de su edad sin hacer el ridículo bailando reggaeton en medio de la pista de una discoteca con una chiquilla que bien pudo ser su hija o en el peor de los casos, su nieta.

Es imposible no reconocer al hombre ideal. La buena noticia es que no está en franco proceso de extinción como muchas han creído ni forma parte de un prototipo a crear por la NASA. El hombre ideal se puede encontrar en cualquier lugar y lo van a reconocer cuando con elegancia, incline ante ustedes la cabeza.

¿Quién dijo que sus estándares son altos?

Sin que parezca un desatino les puedo asegurar que por un hombre así, ¡claro que vale la pena esperar!

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12 Responses to “El Hombre Ideal”

  1. Esencialmente gran contenido me asombro y pienso que estoy de acuerdo con tu articulo, muy espectacular Un saludo, estare atento a mas contenido de tu blog

  2. Te queria opinar que tu post me parece suficiente increible, felicidades, asimismo estoy pasando por aqui por suerte del destino, tuve un poco de suerte porque estoy buscando articulos como los tuyos y al fin lo logre encontrar, estoy pensando en tener lugar mas seguido por tu portal. Saludos desde Mexico

  3. maria says:

    En el Peru exsiste mas machismo, egoismo. Los hombres son celosos, no saben amar, mucho menos cariciar, ni hacer masajes son brutos.
    Peru

  4. maria says:

    No exsiste un hombre ideal hay que buscar con lupa para amar mucho a la mujeres les atrae con valorar y respetar tienen.
    Peru

  5. brenda says:

    Hola, no dejen de buscarlo, (al hombre ideal), porque si existe, yo me tarde 30 años de mi vida en encontrarlo. Y es asi, exactamente como lo pedi mi hombre ideal y lo amo con todo mi corazon

  6. Andrés says:

    Para mí a la mujer ideal también le brillan los ojos como estrellas. No necesitará jamás levantar la voz y sabrá encontrarle el humor a cualquier cosa a la cual se enfrente. No la costará ningún esfuerzo reírse de si misma.

    La mujer ideal es hermosa por dentro y su aspecto físico apenas importa.

    Besos,
    Andrés

  7. claudio Luis says:

    OLGA:
    ALGO DEBE DE HABER EN TU INTERIOR, SERAS POR ESO QUE EL AMOR Y TU SON COMPAÑIA PERENNE, AUNQUE AL FIN Y AL CABO, TU SABES QUE EL AMOR ES SUJETO TANGIBLE DE NUESTRA NATURALEZA INTRINSECA, QUE POR MAS IDEALISMO AL QUE ASPIREMOS, TODO AL FINAL, SE CONVIERTE EN ESO MISMO, UN IDEAL.
    ES LO QUE YO PIENSO, LO IDEAL, ES ALGO QUE POCA VECES SE LOGRA, Y EN LA MAYORIA DE LAS VECES EN QUE SE LOGRA, SE CONVIERTE EN UN SUEÑO LLENO DE ILUSION QUE AL FINAL SE DESVANECE CONVERTIDO EN UNA UTOPIA.
    PERO ALGO DEBE DE HABER EN TU CORAZON Y EN TU MAS INTIMO INTERIOR, , PORQUE PARECE QUE AL FIN Y AL CABO, SIGUES ENAMORADA DEL AMOR, AUNQUE EL MISMO TE ENROLLE, TE CONQUISTE, Y HAGA DE TU VIDA LO QUE QUIERA, PORQUE AUNQUE AL FINAL DEL CAMINO, TE SIENTAS QUE NO LO COMPRENDES, VUELVES A EL, PORQUE ESA ES TU VERDADERA ESENCIA DE SER LA MUJER QUE ERES.
    PARA MI, ERES UNA MUJER EJEMPLAR, TU CORAZON ES NOBLE, TUS ACTOS SIEMPRE DESCANSAN EN LOS FUERTES PILARES DE TU HONESTIDAD, Y AUNQUE NO LO QUIERAS, ERES UNA MUJER IDEAL, POR LO TANTO, TU PERDISTE TUS DERECHOS A BUSCAR TU HOMBRE IDEAL, PORQUE A TI ES A QUIEN HAY QUE BUSCAR COMO LA MUJER IDEAL.
    DOS IDEALES NO SE JUNTAN, PERO UNA IDEAL, TAMPOCO SE ENTREGA A AGUIEN QUE NO SEPA VALORIZAR A UNA MUJER IDEAL, TAL CUAL ELLA ES, OK.
    USTED ES UNA MUJER IDEAL, PERO NO LO ES PARA TODO EL MUNDO, LOS ELEGIDOS SON TAN POCO, QUE NUNCA LLEGARAN A DOS.
    QUE DIOS TE BENDIGA.
    santo domingo

  8. Frank says:

    Me gusto muchicimo,te lo digo de corazon.
    felicidades
    Santo Domingo

  9. Alfredo says:

    Un artículo realmente espléndido
    Spain

  10. miriam says:

    Amiga mia…que lindo esto, me encanto…

  11. Evita says:

    Tremendo Farda, me encanto!!!!
    Puerto Rico

  12. Eso es realmente un hombre ideal, existe? pienso que si aunque no lo encontremos en el primer intento vale la pena seguir buscando y si lo encontramos saber retenerlo y valorarlo, asi como ellos a nosotros. y que bendita suerte para la que los encontramos.
    Santo Domingo

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