Obama y Cuba

Momento en que el presidente de EE UU, Barack Obama, firma una serie de órdenes ejecutivas, entre ellas la del cierre de Guantánamo- AP

Momento en que el presidente de EE UU, Barack Obama, firma una serie de órdenes ejecutivas, entre ellas la del cierre de Guantánamo- AP

El 20 de Enero del 2009 quedó registrado en el mundo entero por la toma de posesión del presidente número 44 de los Estados Unidos de America, el demócrata Barack Obama en medio de una de las peores crisis sufridas por el país, cumpliendo por decreto en su primer día en la Casa Blanca una de las promesas de campaña: El cierre de la prisión en la Base Militar Estadounidense en Guantánamo, criticada por sus violaciones a los derechos humanos, suspendiendo por 120 días los procesos contra 250 detenidos que permanecen en la mencionada prisión, de esa forma el nuevo presidente de los Estados Unidos se vincula de lleno con temas que están a la espera de su atención dentro de su apretada agenda de prioridades y que incluyen las relaciones con la Mayor de las Antillas.

Si en algo se ha caracterizado Barack Obama es por su abierta ruptura a cánones establecidos en la política internacional que desde su candidatura comenzó a trazar en una conducta diferente con respecto a Cuba, dando por sentado que su administración se comprometería en la eliminación de las actuales restricciones de viajes y de igual forma sobre el envío de dinero a la isla.

El embargo o bloqueo económico impuesto el 7 de Febrero de 1962 contra Cuba, se convirtió en ley en los años 92 y 95, luego bajo la administración de Bill Clinton se amplió a un carácter comercial donde se le prohibió a filiales extranjeras de compañías estadounidenses comercializar con Cuba por valores superiores a los 700 millones de dólares anuales, esta ley es una de las más duraderas en la historia universal a pesar de haber sido condenada 15 veces por las Naciones Unidas contando en la última votación únicamente con el respaldo de Israel, Palau e Islas Marshall y por supuesto, Estados Unidos.

Las consecuencias de dicha política se reflejan en la importación de productos desde y hacia ambos países, se congelaron las inversiones cubanas en territorio americano junto a las cuentas financieras bajo jurisdicción estadounidense limitándose el comercio ante la prohibición a ciudadanos americanos de comprar productos cubanos o bienes de consumo fabricados en Cuba y cuya violación fue contemplada con penas de carácter criminal en sentencias de 10 años de privación de libertad y multas de hasta de 1 millón de dólares. Esto trae como consecuencia pérdidas para Cuba por ingresos dejados de recibir en conceptos de exportaciones y servicios, afectaciones en la producción y los servicios, pérdidas en el área financiera, un bloqueo tecnológico a la isla y sobre todo una reducción de la calidad de vida del cubano simple.

A pesar de ello y según publicación de Wikipedia se estima actualmente que anualmente 80.000 americanos visitan Cuba incluyendo unos 3.000 viajes de negocios. Las remesas que los expatriados cubanos en Estados Unidos envían a su país alcanzan los 1.000.000.000 anuales. Muchas de estas contradicen el espíritu y la letra del embargo como es el hecho de que en supermercados en Miami se venda el famoso café Cubita. Además, ciertos productos de lujo como los puros (o cigarros) habanos son demandados en Estados Unidos, de hecho, empresas como General Cigar aprovechando el embargo se apropiaron del nombre Cohiba para vender tabaco no procedente de la isla, destinándose los auténticos únicamente y en la creencia popular a personajes ricos y poderosos que consiguen sus propios suministros ilegales, aunque parte de esta fama se debe a que el tabaco cubano es notorio por ser uno de los mejores del mundo, según datos de revistas especializadas en el consumo y exportación del mismo.

Existen cubanos en el exilio que han criticado abiertamente el embargo porque nos dificulta enviar dinero o bienes a nuestra familia y comunicarnos con ellos, pues los precios por minutos en llamadas telefonicas estan en la ultima escala de la lista al no pertenecer Cuba a la red mundial por presion del bloqueo, comunicacion que se hace imposible de mantener con la frecuencia que normalmente se desea.

Mientras muchos exiliados historicos tuvieron motivaciones politicas para emigrar, muchos de los que se fueron en oleadas posteriores tiene sus bases principalmente en factores de indole economico que son los mas favorables al levantamiento del bloqueo, comprendiendo que los mas perjudicados son los cubanos de a pie.

Obama crea una expectativa diferente en el panorama de las relaciones con Cuba, y es precisamente el pueblo de Cuba quien espera sus próximas reformas y decretos basando las expectativas en el simple hecho de que por fin se coloquen ideas inteligentes sobre la mesa de negociaciones, y que las mismas sean recibidas de igual forma.

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