S.O.S. Se busca marido que me mantenga.

Mientras el matrimonio está considerado como una institución social que crea un vinculo conyugal entre la pareja, un lazo reconocido socialmente no sólo por disposiciones jurídicas sino por dictados del corazón, como debería ser, incrédula he escuchado a jóvenes en edad universitaria analizar esta unión como una fructífera “carrera” un modo de vida que se sitúa como meta dentro de sus aspiraciones personales.

No se está hablando de ese vinculo especial con un varón sustentado en hermosos sentimientos, muy al contrario nos referimos a un enlace fríamente calculado donde “clasifica” el que más posibilidades económicas tenga dentro de los aspirantes que se tienen a mano, es decir que para estas chicas la vida se reduce a la cacería de un buen partido como en tiempos de antaño que las lleve a una boda ventajosa, tener uno, dos o tres hijos (mientras más mejor) según su creencia de que los niños atan y donde queda descartado el divorcio o el trabajo, para ellas hay un objetivo en la mira: hombres que le doblen o tripliquen la edad, blancos fáciles que por presumir de tener esposas jovenes pagan lo que sea, como afirma una chica de 20 años: Altagracia de las Mercedes.

Ninguna está lista para ser ama de casa, eso quedó para sus abuelas, una empleada servirá para limpiar y cocinar e incluso atender a los niños mientras ellas dedican su tiempo a los salones de belleza, reunirce con alguna amiga para ir de compras y presumir ante sus parientes de su “buena suerte” al tener la ventaja en vacaciones de viajar al extranjero o disfrutar de fines de semanas en un resort.

Lo que ninguna ha tomado en cuenta es que cuando se acepta a un hombre bajo tales condiciones son ellas las que se convierten en blanco de malos tratos y falta de consideración en medio de un proceso donde la belleza física no basta, pues tarde o temprano se precisan de otros atributos para mantener la unión.

Ninguna ha pensado en hacer una vida sola, en criar a los hijos con su propio esfuerzo, en trabajar con miras a mantener una familia sin perder de vista el desarrollo personal ya que ese es un camino que consideran demasiado largo y tortuoso, una vía más fácil, rápida y directa es un matrimonio que en su interior saben que se realiza por puras conveniencias.

En el caso de Rosa María la idea no salió de su cabeza, fue algo inculcado con más fuerza que el abecedario, escuchó desde niña decir a su madre y a su abuela que “hombre bonito no pone mesa” y creció con esa creencia, por lo que convencida está que ha sido destinada a ser la mujer de quien no tenga atributos físicos pero sí una sólida economía, quizás no debería  extrañar ver chiquillas preciosas al lado de hombres que se visten sin mirarse al espejo, los mismos que se afeitan por maña evitando que una superficie pulida refleje su imagen, la misma que ni ellos mismos mirarian dos veces.

La mujer tiene una necesidad real de mantenerce en contacto con el mundo del estudio y del trabajo que es un indiscutible multiplicador de energía que impulsa al desarrollo y la superación, pues cuando esos matrimonios acaban, a pesar de todos los esfuerzos realizados por mantenerlos a flote, y las mujeres tienen que aceptar una situación donde las pensiones alimenticias no alcanzan, no les resulta fácil lidiar con eso, la mayoría regresa al hogar materno con las manos llenas de aire, el corazón destrozado por la falta de una motivación real para continuar andando el camino de la vida.

Es por ello que esos senderos son engañosos, comenzando por el hecho que impiden la posibilidad de hacer una verdadera elección algo que al final es un atentado contra la autoestima. Una mujer debe mantener su identidad como ser humano, superandose y creciendo, aprendiendo a utilizar herramientas que le permitan en el futuro ser totalmente independientes, se debe tener un compromiso primeramente hacia su persona y luego hacia el futuro de su propia familia olvidando los viejos cliché y puliendo habilidades, pues todos nacemos con un don o talento para algo.

Creo que independientemente de lo que se ha escrito sobre el éxito la interpretación del mismo puede ser muy simple, y se alcanza cuando nos levantamos cada día con entusiasmo para realizar una tarea y en la tarde volvemos a casa con la satisfacción de haberla cumplido.

Comparto la preocupación de Susan Percy: es doloroso escuchar que una mujer joven cuente con que siempre va a tener un marido que la mantenga, porque de eso nunca hay garantías.

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5 Responses to “S.O.S. Se busca marido que me mantenga.”

  1. Reynaldo says:

    Muy bueno.

  2. PUra Rialidad,muy bien escrito.Narrativa segura,llega.Pichon

  3. Juan Fach says:

    Gracias por este articulo, es una penosa realidad de la cual muchos nos podemos ver frente a a ella. Y es una gran pena que con todas las oportunidades que hay en la vida una mujer joven dedique toda su energia interior y exterior ( belleza fisica ) en esa inexplicable conquista. Un beso. Juan Fach

  4. Manuel says:

    Duele ver que en lugar de prepararse para la vida algunas mujeres desperdicien esa posibilidad y se conviertan en casadoras de una oportunidad que al final se esfuma.
    Madrid

  5. Maylin says:

    “Lo que faltaba, pero no deja de ser la realidad en algunos casos. ESO PASA!!!!”
    Grecia

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