Los medios de comunicacion y el manejo de la violencia.

Written by  Olga Consuegra

Si partimos del hecho que la violencia no es un instinto ni se nos da por naturaleza, pues de ser así nos hubiéramos destruido los unos a los otros, tenemos que verla como una conducta basada en un comportamiento aprendido y reiterativo, una cadena que parte del principio innegable: Se genera violencia en la casa, en la calle, en el trabajo, en una fila, al final la violencia genera más violencia. Por ejemplo, si el padre es violento con la madre, si la abuela con el abuelo, la madre con la cuñada, la hermana con la vecina, son patrones que sin darse cuenta se enseñan, esto no queda exento del uso de drogas y alcohol. Hay una violencia domestica, cotidiana, política, socioeconómica, cultural y delincuencial e independientemente de su categoría la violencia se convierte en consecuencia directa de una acción que provoca una reacción primitiva.

Los medios de comunicación son patrones de conducta, que en ocasiones y quizás sin darse cuenta se convierten en propagadores de hechos y actitudes violentas. Conductas agresivas como vía para solucionar problemas familiares, el uso de la fuerza como medio de resolver desavenencias, frustraciones, conflictos, se ven a diario en telenovelas, seriados, películas de acción. En la radio se está volviendo más común de lo necesario, escuchar a un locutor que no habla sino que grita frente a un micrófono, de forma subliminal da como bueno y valido su modo de comunicarse e incluso los políticos cuando comienzan a ofenderse los unos a los otros por medio de mensajes con fuerte carga de violencia verbal.

La violencia tiene una relación directa con la autoestima y la capacidad de cada individuo de usar la comunicación. Si un hombre le levanta la mano a una mujer o a un niño, lo golpea, le grita, lo amenaza o como lamentablemente se vio recientemente, mata a patadas, no demuestra su hombría sino su franca incapacidad para convencer por medio de las palabras.
La televisión en su innegable roll de poderosísimo medio de comunicación masiva, no ha quedado a un lado sino al contrario, actualmente muchos programas de información se basan en el reporte de hechos sensacionalistas, mientras más sangre y más muertos la noticia gana en orden de aparición. ¿Qué trae eso como consecuencia? La inmunidad ante el horror de la violencia, que la misma se acepte como medio de resolver los problemas o se vea como un hecho natural cuando realmente no lo es, e incluso que muchos lleguen a imitar los patrones de los victimarios.
Años atrás hubo en el país una explosión de feminicidios, aparecían en las primeras planas de los periódicos e irónicamente cuando la prensa dejo se reseñarlos comenzaron a disminuir. Esta semana el Listín Diario publicó que en lo que va de año, sin tomar en cuenta la cifra de los últimos tres días, 110 mujeres han fallecido a mano de sus compañeros sentimentales, 11 niños han muerto víctimas de sus propios padres, y estas son cifras que no podemos tomar a la ligera.
Las mujeres tenemos la responsabilidad de dar continuidad a la gestación de la humanidad, sobre nuestros niños recae el futuro, por lo que es una tarea emergente protegerlos a ambos, componentes indispensables de la familia, base de cualquier sociedad. El 25 de Noviembre fue declarado como el Día Internacional contra la Violencia hacia la Mujer, en el 1er Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe,
Los medios de comunicación masiva tienen una enorme responsabilidad ante esta lucha que no debe cesar, es importante la mesura a la hora de reportar un hecho violento, es de vital importancia el tratamiento responsable e inteligente que sobre todas las cosas le reste protagonismo a la violencia, no por gusto la justicia en muchas países prohíbe el uso de imágenes violentas.
Hay una vida en nuestras manos, apostemos por ella, demos estelaridad a los acontecimientos inspiradores, a los hechos que no estimulen a ser mejores seres humanos, reflexionemos sobre la implementación de políticas y medidas que nos ayuden no sólo a combatir, sino a detectar la violencia en nuestros medios de comunicación, llego la hora que entendamos que las buenas noticias, sí son noticias.