Muchas personas hablan una y otra vez de la autoestima. ¿Pero, qué es realmente la autoestima? Se afirma que es un conjunto de percepciones, evaluaciones, sentimientos, y tendencias del comportamiento dirigidas a nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser, esto tiene gran influencia en nuestro carácter y en nuestra personalidad, de ahí viene su importancia pues define el sentido de nuestro valor personal por lo tanto puede afectar positiva o negativamente nuestra manera de actuar y relacionarnos con los demás.
La autoestima tiene una estrecha relación con la necesidad de aprecio: El aprecio que nos tenemos a nosotros mismos, lo que se conoce como el amor propio, la confianza, ese sentido de sentirte suficiente, y el respeto y la estimación que recibes de otras personas. Que tiene mucho que ver con la aceptación a nivel social.
La autoestima es ese valor agregado que posee cada ser humano, es su escudo, su adarga bajo el brazo, su coraza, es lo que nos define y nos defiende frente a otros, no podemos olvidar que la personalidad se forja en la lucha por la vida. Por eso, lamentablemente, cuando un hombre quiere herir mortalmente a una mujer casi siempre ataca su autoestima.
La autoestima comienza en la familia, en la escuela, en la vecindad, cuando le haces creer a un hijo, un nieto que puede hacerlo todo, estás trabajando en su amor propio, pero por paradójico que parezca hay muchos niños que aprendieron a amarse a sí mismos sin que nadie se lo enseñara, en esos casos la dignidad propia se levanta ente la falta de dignidad ajena. No podemos olvidar, como decía José Martí, que alzar la frente es más hermoso que bajarla, y para eso deberíamos educarnos los seres humanos, para amarnos mucho, valorarnos, premiar nuestras buenas acciones, darnos apoyo cuando lo necesitamos, saber que somos suficientes más allá de la fuerza física o la estructura anatómica.
Cada uno de nosotros nace junto a un Pepe Grillo, y no solo me refiero a esa conciencia que se dibuja en Pinocho, hablo de un Pepe Grillo que también simboliza la autoestima, está dentro de cada ser humano lo único es que hay que saberlo encontrar.
Resumiendo, y en mi opinión personal, la autoestima es el soplo del aliento de Dios en el alma de cada uno de nosotros.
